La maldición del tigre - Colleen Houck
«Yo era el príncipe del Imperio de Mujulaain. Es cierto que mi prometida y mi hermano Kishan me traicionaron, pero el final de la historia es falso. No me asesinaron, como mucha gente cree. Una maldición cayó sobre mi hermano y sobre mí.»
El libro que me hizo enamorarme de la fantasía y de historias extranjeras fue uno que tal vez ahora no sería bien recibido. Entiendo el por qué. Ahora que soy mayor me gusta leer historias que tengan sustancia realista pero respeten las culturas de las que se inspiran a las que tratan simplemente de apropiarse y convertir culturas ajenas en una falta de respeto para vender libros.
Para mi Tiger's curse más que dejarlo en un gusto culposo, decidí quedarme con lo mejor que me dejó las primeras veces que lo leí, porque sí, ha sido una de las historias que más he releído. La historia sigue a Kelsey Hayes, una chica que termina trabajando en un circo y conoce a Ren, un tigre blanco que claramente no es un tigre cualquiera. Lo que empieza como un trabajo bastante extraño termina convirtiéndose en una aventura llena de mitología india, maldiciones, viajes, romance y, por supuesto, un príncipe convertido en tigre. Sí. Un príncipe.
Y honestamente, aunque las historias actuales de fantasías mencionen rebeliones de imperios y gobiernos o reinos de faes con protagonistas de dudosa moralidad . Kelsey empieza trabajando en un circo por un par de semanas en el verano y encariñándose con un tigre blanco que parece cómodo con ella cada día que interactúan. Después descubre que el tigre es Ren y que necesita su ayuda para romper una maldición. A partir de ahí, la historia se convierte en algo muchísimo más grande: viajes, dioses, leyendas, acertijos y toda una mitología inspirada en la India. Creo que justamente esa combinación fue una de las razones por las que me atrapó tanto. La mitología fue una de mis partes favoritas, misma que no esperaba que fuera una de mis razones por interesarme en la India y su mitología.
La búsqueda para romper la maldición hace que los protagonistas recorran distintos lugares y se enfrenten a criaturas y leyendas que hacen que la historia se sienta como una aventura de fantasía clásica, pero con una ambientación que no estaba acostumbrada a encontrar en los libros que leía. Y eso fue probablemente lo que más se me quedó.
No voy a fingir que Ren no fue una de las razones principales por las que me gustó el libro. Tiene ese tipo de personalidad que hace que entiendas perfectamente por qué una protagonista puede terminar completamente enamorada de él. Es romántico, protector y tiene esa vibra de personaje que me hace girar los ojos por lo perfecto y caballero que es.
¿Lo seguiría recomendando? Sí, especialmente si disfrutas las historias de fantasía con romance, mitología y aventuras que te hacen sentir nostalgía por la época del 2000-2010. También creo que es uno de esos libros que funcionan mejor si entras con ganas de dejarte llevar por la historia y no esperando que todo tenga que ser perfectamente lógico. Pero incluso con sus defectos, Tiger’s Curse tiene algo que para mí es mucho más difícil de encontrar ahora. No es el peso de un mundo mágico o su política lo que sostiene esta historia, es sólo mera nostalgia por cuando las cosas eran más sencillas. Es una historia que recuerdo por cómo me hizo sentir cuando la leí, no solamente por lo que ocurre en ella. Y quizá por eso, tantos años después, sigue siendo uno de esos libros que puedo mencionar cuando alguien me pregunta cuál es mi favorito.

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